Me huele a ¡quemao! ¡Hola mozos y mozas! Hoy estamos en Cuenca -¡Chorraaa!.

Ciudad encantada de casas colgadas, de calles empedradas mu “bonicas” y de buena gastronomía.

Por la ciudad transcurren las hoces del río Júcar y el Huécar.

Bueno, ¿y qué productos podemos encontrar por Cuenca? Cómo no, queso en un sinfín de variedades:

  • al romero,
  • de manteca,
  • pimienta,
  • curao,
  • semicurao,

y muchos de ellos bajo la denominación de origen de queso manchego, elaborados con leche de oveja manchega.

Un buen queso artesanal se elabora con leche cruda. Nosotros hemos elegido un queso al romero.

Otro producto de la zona es el ajo morado de las Pedroñeras, municipio conocido como la Capital del Ajo.

En nuestro viaje hemos encontrado una elaboración bastante curiosa el ajo negro de las Pedroñeras, de sabor dulce y balsámico que recuerda un poco al regaliz -¡Y mu caro!.

Y para beber nada más típico que un poco de “resolí”

-¿No es “resoli”?

 -Las dos formas están aceptadas

 Licor de Cuenca por excelencia, tanto que hasta lo embotellan dentro de casitas colgadas.

Eso sí, cuidado porque dicen que aunque tenga sólo 18 grados, la borrachera de “resolí” es mu mala .

No podemos olvidarnos del morteruelo, paté rústico de caza menor elaborado con hígado de cerdo, carne de liebre, perdiz, conejo, etc…

Los zarajos son otra de las especialidades más representativas de Cuenca. La gente o los odia o los ama, y no es para menos, porque son tripas de cordero enrolladas en un sarmiento (palo de vid).

Los buenos zarajos son tripas limpias de cordero lechal, que no os engañen y os den tripazas de pollo.

Si superamos los prejuicios, están riquísimos torraditos y aderezados con limón, ajo y perejil.

Podemos encontrar también ajoarriero, muy común en Cuenca, elaborado con bacalao, ajo, patata, aceite, huevo y muucha paciencia.

Y por último uno de los muchos dulces típicos el “alajú” de origen árabe como todo lo que empieza por “Al”.

Hecho con una masa de miel, pan tostado rallado, almendra y nueces, todo bien cocido y en obleas.

En conclusión, Cuenca es un destino de visita obligada con el entorno de la serranía conquense y sus increíbles vistas, una rica gastronomía y una buena cultura del tapeo.

Por todo eso os recomendamos venir.